Mi bebé no quiere masticar: ¿cómo puedo ponérselo más fácil?

Mi bebe no quiere masticar

A medida que un bebé crece, experimenta grandes cambios, y uno de los más importantes tiene que ver con su forma de alimentarse. Poco a poco pasan de tomar varias tomas de leche al día a introducir alimentos sólidos con diferentes sabores y texturas.

Este cambio ocurre en relativamente poco tiempo, pero para que se produzca correctamente el bebé necesita desarrollar una habilidad fundamental: la masticación.

Muchos padres se preocupan cuando ven que su hijo prefiere seguir tomando purés o papillas y no quiere masticar trozos de comida. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de una etapa normal del desarrollo.

Si tu peque es uno de ellos, no te preocupes. A continuación te explicamos por qué es importante masticar y qué puedes hacer para ayudarle a empezar.

La importancia de que el bebé aprenda a masticar

Masticar puede parecer algo sencillo, pero tiene un papel muy importante en el desarrollo del bebé.

Por un lado, favorece la salud dental. Cuando los niños se alimentan únicamente con dieta blanda durante demasiado tiempo, los dientes se ensucian más fácilmente y puede aumentar el riesgo de caries.

Además, estimula el desarrollo de la boca. La masticación ayuda a fortalecer los músculos faciales y favorece el correcto desarrollo de los huesos de la mandíbula.

También contribuye a que los niños aprendan a gestionar diferentes texturas y sabores, algo esencial para que tengan una alimentación variada en el futuro.

¿Cuándo empiezan a masticar los bebés?

No existe una edad exacta en la que todos los bebés comiencen a masticar. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo.

En general, entre los 8 y 9 meses los bebés empiezan a mostrar más interés por experimentar con alimentos con pequeños trozos. En esta etapa sienten mucha curiosidad por lo que les rodea y están más abiertos a descubrir nuevas texturas.

Incluso si todavía no tienen muchos dientes, las encías de los bebés son suficientemente fuertes para triturar alimentos blandos.

Trucos para ayudar a tu bebé a empezar a masticar

Si tu bebé todavía no quiere masticar, puedes ayudarle con algunos cambios sencillos en su alimentación.

Introduce pequeños trozos de comida a partir de los 8-9 meses

Esta etapa suele ser ideal para empezar a ofrecer alimentos blandos en trocitos pequeños. Gracias a su curiosidad natural, los bebés suelen aceptar mejor las nuevas texturas.

No te preocupes si aún no tiene dientes. Las encías pueden triturar muchos alimentos blandos como fruta madura o verduras cocidas.

Haz los purés cada vez menos triturados

Una buena forma de facilitar la transición es espesar poco a poco los purés o papillas.

Puedes empezar dejando pequeñas texturas en la comida para que el bebé se acostumbre progresivamente a masticar.

Deja que coma de forma autónoma

A muchos bebés les encanta tocar, coger y explorar los alimentos. Permitir que manipulen la comida favorece su interés por probarla y experimentar con diferentes texturas.

Además, comer solos les ayuda a desarrollar coordinación y autonomía.

No fuerces al bebé a comer

El paso de la leche a los alimentos sólidos puede resultar complicado para algunos niños.

Por eso es importante no presionar ni obligar al bebé a masticar. Lo ideal es convertir la hora de la comida en un momento tranquilo y agradable.

Utiliza un alimentador o masticador para bebés

Los alimentadores de fruta para bebés son una herramienta muy útil para empezar a descubrir nuevas texturas de forma segura.

En su interior puedes colocar trozos de fruta u otros alimentos blandos para que el bebé los chupe o mastique sin riesgo de atragantamiento.

Qué hacer si mi bebé sigue sin querer masticar

Si pasa el tiempo y tu bebé todavía rechaza los alimentos con trozos, lo más importante es mantener la calma.

Algunos niños tardan más en aceptar nuevas texturas. Además, entre los 2 y 3 años muchos peques atraviesan la conocida etapa del “no”, en la que rechazan más alimentos.

Para facilitar la transición puedes:

  • Ofrecer alimentos fáciles de masticar, como pasta o arroz.
  • Introducir la carne poco a poco, ya que suele ser más difícil de masticar.
  • Presentar los platos de forma divertida.

Incluso algo tan sencillo como utilizar vajillas infantiles coloridas o con dibujos puede hacer que el momento de comer sea más atractivo para los niños y estén más abiertos a probar alimentos nuevos.

Consejo final: cada bebé tiene su propio ritmo. Con paciencia, práctica y una introducción progresiva de texturas, la mayoría de los niños terminan aprendiendo a masticar sin problemas.

Preguntas frecuentes sobre bebés que no quieren masticar

Sí. Muchos bebés tardan un poco más en adaptarse a los alimentos con trozos. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo y es habitual que prefieran purés durante un tiempo antes de aceptar nuevas texturas.

La mayoría de los bebés comienzan a practicar la masticación entre los 8 y 10 meses, cuando empiezan a explorar alimentos con diferentes texturas.

Sí. Aunque no tengan dientes, las encías de los bebés son lo suficientemente fuertes para triturar alimentos blandos como frutas maduras, verduras cocidas o pasta.

Para empezar puedes ofrecer alimentos blandos como: plátano maduro, patata cocida, pasta bien cocida, arroz, verduras blandas

Estos alimentos ayudan al bebé a practicar la masticación sin dificultad.

Si tu hijo tiene más de 18-24 meses y sigue rechazando cualquier alimento con trozos, puede ser recomendable consultar con el pediatra para descartar posibles dificultades en la alimentación.

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