Todo lo que tienes que sobre el baño de tu bebé
Cómo bañar a tu bebé de forma segura: guía práctica para familias
El baño del bebé puede convertirse en uno de los momentos más especiales del día… o en una fuente de dudas para muchas mamás y/o papás. Sobre todo durante los primeros meses, es normal preguntarse cómo bañar a un recién nacido, cuánto debe durar el baño o cuál es la temperatura correcta del agua.
La buena noticia es que bañar a tu bebé no tiene por qué ser complicado. Con unas pocas recomendaciones básicas podrás hacerlo de forma segura y convertir ese momento en una rutina tranquila y agradable para vuestro peque.
En esta guía resolvemos algunas de las dudas más frecuentes sobre el baño del bebé para que puedas disfrutarlo con más tranquilidad.
¿Cómo sostener al bebé en la bañera?
Durante los primeros meses de vida el cuerpo del bebé es muy delicado, por lo que es importante sujetarlo correctamente durante el baño.
Lo más recomendable es colocar al bebé boca arriba, apoyando su espalda sobre tu antebrazo. Tu mano debe sujetar su axila o brazo más alejado, mientras el antebrazo sirve como apoyo para la cabeza y la parte superior de la espalda.
La posición ideal es ligeramente inclinada:
ni completamente tumbado ni completamente sentado.
De esta forma: el bebé se mantiene seguro, su cabeza queda fuera del agua, tienes una mano libre para lavarlo con comodidad
Otra opción que muchas familias utilizan es un soporte o asiento de baño adecuado para su edad. Estos accesorios ayudan a mantener al bebé en una postura segura y permiten tener las dos manos disponibles durante el baño.
¿Cuánto debe durar el baño del bebé?
Durante los primeros meses el baño debe ser corto y sencillo.
Los pediatras suelen recomendar que no dure más de 5-10 minutos, ya que los bebés pequeños pierden calor con facilidad.
A medida que el bebé crece, el baño puede alargarse un poco más, especialmente cuando empieza a disfrutar jugando con el agua.
La temperatura del agua para el baño del bebé debe mantenerse entre: 36 °C y 38 °C
Esta temperatura es similar a la del cuerpo y ayuda a que el bebé se mantenga cómodo durante todo el baño.
Un truco sencillo es comprobar el agua con el interior de la muñeca o el codo: debe sentirse tibia, nunca caliente.
¿Es necesario bañar al bebé todos los días?
Una duda muy habitual es la frecuencia del baño del bebé.
En realidad, no es necesario bañarlo a diario durante los primeros meses. Bañarlo 2 o 3 veces por semana suele ser suficiente, siempre que se mantengan limpias zonas como: cara, cuello, manos, zona del pañal
Los baños demasiado frecuentes pueden resecar la piel del bebé, que es mucho más sensible que la de los adultos.
¿Debo bañar al bebé antes o después de comer?
Muchas familias se preguntan cuál es el mejor momento del día para bañar al bebé.
La mayoría de pediatras recomiendan hacerlo antes de la toma, ya que el bebé suele estar más tranquilo y evitamos posibles regurgitaciones.
Sin embargo, en los primeros meses los horarios de alimentación son muy frecuentes, por lo que no siempre es posible seguir esta recomendación.
Si tu bebé ha comido hace poco, también puedes bañarlo sin problema, siempre que: el ambiente esté cálido, el baño sea tranquilo, lo manipules con suavidad
Además, el baño suele tener un efecto relajante, por lo que muchas familias lo incorporan a la rutina antes de dormir.
¿Debo bañar al bebé antes o después de comer?
Sí, en muchos casos bañar a un bebé resfriado puede ayudarle a sentirse mejor.
El vapor del agua tibia puede favorecer que el moco se vuelva más fluido y que el bebé respire con mayor comodidad.
Si el bebé tiene fiebre, el baño también puede ayudar a aliviar el malestar. En estos casos se recomienda usar agua ligeramente más templada de lo habitual (alrededor de 34-35 °C).
Eso sí, es muy importante: evitar cambios bruscos de temperatura, secarlo bien al terminar, mantener la habitación caliente
Si la fiebre es alta o el bebé está muy decaído, siempre es recomendable consultar con el pediatra.
Algunos consejos para el baño del bebé
Antes de empezar el baño, es recomendable tener todo preparado para no dejar al bebé solo en ningún momento.
Por ejemplo: toalla, pañal limpio, ropa, jabón suave para bebés
La profundidad del agua no debería superar aproximadamente 5-10 cm.
Además, conviene limpiar primero las zonas más limpias (cara y cabeza) y dejar la zona del pañal para el final.
Después del baño, seca al bebé con pequeños toques, sin frotar, prestando especial atención a los pliegues de la piel.
Un último consejo
Es completamente normal sentir inseguridad las primeras veces que bañas a tu bebé. Con el paso de los días ganarás confianza y descubrirás que la hora del baño puede convertirse en un momento muy especial para conectar con vuestro peque.
Mantén la calma, prepara todo con tranquilidad y recuerda que no hace falta hacerlo perfecto. Lo más importante es que el bebé esté seguro… y que podáis disfrutar juntos de ese momento.
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